En algún lugar de camino a Gabriel.
El monje nos explicó con la mayor exactitud lo que había ocurrido: Desaparecimos al día siguiente de entregar la espada. A los tres días, según lo pactado, debíamos llevarnos la katana a su siguiente destino. Pero no aparecimos. Mi maestro, Shou Jin Lao, tuvo que presentarse personalmente en el templo para transportar él mismo la katana. Dejó para mí la nota que me entregaron hace tres días. Lo único que pude hacer fue mandar un halcón a mi maestro explicándole lo que había ocurrido. En su respuesta fue claro, teníamos que acudir a Gabriel y esperar nuevas órdenes. Teníamos libre albedrío durante ese tiempo.
Steffano, en su afán por sacarme de quicio, se marchó por su cuenta hacia a saber donde, prometiendo estar en Gabriel en menos de una semana. Ryoma y yo decidimos seguir las órdenes. Cogimos un par de caballos y tomamos camino a Gabriel.
Casi hemos completado el camino para llegar a la ciudad donde tendremos que esperar las nuevas órdenes.
El viaje está resultándome pesado. Axel apenas habla, y Ryoma sigue con su costumbre de hacerse el mudo, así que me desquicia un poco el tener que hablar únicamente con los mercaderes que nos proporcionan provisiones.
Shou Jin Lao no ha mandado más noticias, y eso realmente me sigue causando pavor. No quiero ni imaginarme lo que Shou Jin Lao estará pensando ahora mismo. Cuando nos encontremos me volverá a mandar al templo. Estoy segura de ello. Ha puesto su confianza en mí y le he decepionado. No he cumplido mi misión, y sigo sin saber qué demonios pasó en aquella cueva.
Tengo miedo. No quiero volver al templo, aun no. No he tenido tiempo de demostrar lo que valgo, ni a quién. Solo quiero enmendar mi error, hacerle ver al maestro que fue un desliz y que no volverá a ocurrir. Quiero que vuelva a confiar en mí.
Por eso miro al cielo esperanzada, esperando ver aparecer al halcón lannetense surcando las nubes, con un pequeño pergamino bien sujeto en sus patas.
This entry was posted
on martes, 17 de marzo de 2009
at 6:46
and is filed under
Historia
. You can follow any responses to this entry through the
comments feed
.
