Éled, Alberia.
Todo se ha ido al carajo. Mataré a Cross. Lo juro y lo perjuro que lo mataré. Me duele todo el cuerpo, y no hablemos de como me crujen los huesos de la mano mientras sujeto la pluma y escribo. Por eso hoy seré breve, y dentro de unos días, cuando todos mis músculos se hayan asentado, comentaré lo ocurrido.
Marian Cross y Gatsu nos ha traicionado. Han tenido la cara de servir a la Inquisición a nuestras espaldas. Ross ha escapado, con Tilel, y todos estamos hechos una pena. El peor parado es Heruan, pues tiene como la mitad de las ramas de un ábol clavadas en la espalda. Steffano lo único que hace es quejarse, Ryoma está inconsciente, y Kaiser no comenta nada.
Me duele todo, todos y cada uno de mis músculos y huesos. Helena nos está curando. Es una Sylvain. Y eso es otra larga historia, pero es gracias a ella y sus compañeros que seguimos vivos. Me tiembla la mano al seguir escribiendo, así que voy a dejarlo. Solo espero que Cross no me vuelva a dirigir la palabra, porque entonces no me controlo, aunque tenga que quedarme inválida. Helena me ha hecho el favor de enviarle a Shou Jin Lao una carta explicándole la situación. Solo espero que no se enfade conmigo, hice todo lo que pude.
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on martes, 17 de marzo de 2009
at 7:08
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Historia
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