Una ciudad cualquiera de Gabriel.
Ha sido más fácil de lo que esperaba. No ha habido mucha gente apuntada, y el combate más difícil ha sido la final, contra Steffano. Anda que no lo he disfrutado. No me he podido ensañar demasiado con él, pero algo si que me he desahogado. El anfitrión del torneo, un señor curtido en combate, me ha felicitado por ser la vencedora del torneo, y me ha pedido personalmente que vaya mañana a su casa, para disfrutar de un combate "personal". No tengo nada mejor que hacer, ya que Shou Jin Lao sigue sin dar señales de vida, y aunque Steffano ya está dando por culo como siempre, me da la impresión de que me falta algo, y no sé qué es. Axel está nervioso, no deja de mirar por la ventana, como si esperase algo. No voy a preguntarle, pues son sus asuntos, pero aun así me intriga verle en ese estado. Supongo que cuando quiera contarlo lo hará. Yo no puedo obligarle a nada.
This entry was posted
on martes, 17 de marzo de 2009
at 6:48
and is filed under
Historia
. You can follow any responses to this entry through the
comments feed
.
